Este plato admite multitud de variaciones, ya que el tomate se puede rellenar de erizos de mar por ejemplo o de una rica ensalada de arroz. Los calamares se pueden sustituir por un buen taco de atún o salmón quedando también un plato la mar de equilibrado.
RACIONES: 2
INGREDIENTES:
- Para los tomates
- 2 tomates
- 2 huevos
- 4 cucharadas de huevas de salmón
- 1/2 chalota o cebolla morada
- Pan rallado
- Perejil, sal y pimienta
- Para los chipirones
- 6 chipirones
- 1 sobre de tinta de calamar
- Aceite
- Sal Maldon
- Perejil y pimienta
PREPARACIÓN:
- Comenzamos encendiendo el horno a 180º C.
- Limpiamos bien los chipirones y reservando los tentáculos y las aletas para el revuelto.
- Pochamos la chalota cortada en pluma fina en un poco de aceite. Una vez pochada añadimos las aletas y tentáculos cortados en trozos pequeños.
- Mientras se hacen un poco, en un cuenco batimos bien los huevos y le añadimos las dos cucharadas de huevas. Salpimentamos al gusto, sabiendo que las huevas ya son saladas de por si.
- Añadimos los huevos a la chalota y las aletas ya pochadas y hacemos un revuelto que quede muy jugoso, ya que luego irá al horno y terminará de hacerse.
- En un cazo con agua hirviendo sumergimos los tomates unos segundos para poder pelarlos. Les quitamos la tapa de arriba y los vaciamos por dentro. Salpimentamos un poco y los rellenamos con el revuelto de huevas y chipirones. Untamos una fuente con aceite y metemos los tomates durante 12 minutos en el horno.
- Pasado ese tiempo espolvoreamos con pan rallado y perejil picado y dejamos dos minutos más en el gratinador. Sacamos y reservamos caliente.
- En una sartén con un chorrito de aceite y a fuego muy fuerte hacemos bien los chipirones un par de minutos por cada lado. Sacamos y espolvoreamos con un poco de sal Maldon.
- En un cuenco pequeño hacemos la salsa mezclando la tinta de calamar y un par de cucharadas de aceite. Revolvemos bien hasta emulsionarla.
- Para montar el plato situamos en el centro uno de los tomates y disponemos a nuestro gusto tres de los chipirones. Decoramos con un poco de perejil rizado y salseamos con una o dos cucharillas de la tinta de calamar. Servimos bien caliente.
- Un blanco con una crianza de lias, fresco pero con un punto de cuerpo le viene fantástico, también un buen cava reserva potenciarán el frescor de este plato.
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